Guías Ahorro

Reto de ahorro de las 52 semanas: cómo funciona y cuánto se junta

Un euro la primera semana y 1.378 € al acabar el año: cómo funciona el reto, qué pide cada trimestre y cómo llegar hasta el final.

El reto de las 52 semanas tiene una mecánica que se explica en una frase: la primera semana del año se aparta 1 €, la segunda 2 €, la tercera 3 €, y así hasta la semana 52, cuando toca guardar 52 €. Doce meses después hay 1.378 € ahorrados, sin que en ningún momento haya hecho falta apretarse mucho el cinturón. No es una cifra aproximada: la suma de 1 más 2 más 3 hasta 52 da exactamente eso.

Un calendario semanal con varias semanas marcadas con un check, junto a pilas de monedas de euro de tamaño creciente sobre una mesa de madera
Cada semana marcada es una cantidad un poco mayor que la anterior.

Por qué cuesta menos que ahorrar «lo que sobre»

El ahorro rara vez falla por un problema de cuentas. Suele fallar por el calendario: cuando el plan es guardar lo que sobre a fin de mes, casi nunca sobra gran cosa, porque el gasto tiende a estirarse hasta llenar todo lo que hay disponible. Aquí se le da la vuelta a eso: la cantidad de cada semana ya está decidida de antemano, empieza siendo minúscula y va subiendo tan poco a poco que apenas se nota el salto de una semana a la siguiente. El primer euro cuesta tan poco que ni se plantea la duda de si se puede permitir; y una vez roto ese primer bloqueo, seguir resulta bastante más fácil que empezar.

Cómo crece el ahorro semana a semana

La tabla siguiente recoge el importe que toca apartar en semanas concretas y cuánto queda acumulado hasta ese punto, siguiendo la versión clásica del reto.

Cómo crece el ahorro acumulado (versión clásica, de 1 € a 52 €)
SemanaSe aparta esa semanaAcumulado hasta esa semana
Semana 11 €1 €
Semana 44 €10 €
Semana 88 €36 €
Semana 1313 €91 €
Semana 2020 €210 €
Semana 2626 €351 €
Semana 3232 €528 €
Semana 3939 €780 €
Semana 4545 €1.035 €
Semana 5252 €1.378 €
Monedas de euro organizadas en una fila de pilas crecientes, de menor a mayor, sobre una mesa de madera
Lo que en enero son monedas, en diciembre ya son billetes.

Lo que pide cada trimestre

La tabla va por semanas, pero el dinero se cobra por meses, y ahí el reto cambia de cara. Repartido por trimestres, el esfuerzo es muy desigual:

Versión clásica, empezando la primera semana de enero
TrimestreSemanasSe aparta en total
Enero a marzo1 a 1391 €
Abril a junio14 a 26260 €
Julio a septiembre27 a 39429 €
Octubre a diciembre40 a 52598 €

En los tres primeros meses se apartan 91 €, casi sin notarlo. En los tres últimos, 598 €: unos 200 € al mes, justo cuando llegan la Navidad, los regalos y las cenas. No es casualidad que mucha gente lo deje a medias en esa recta final, cuando las cantidades rondan los 40 o 50 € por semana. Saberlo antes de empezar ayuda a llegar con un plan.

Otras formas de hacer el mismo reto

La más conocida es darle la vuelta: empezar por 52 € y bajar hasta 1 €. El total sigue siendo 1.378 €, pero el esfuerzo grande pasa al principio. Ojo con arrancarla en enero, porque las semanas más caras caerían en plena cuesta de enero. Funciona mejor empezarla en un mes con más margen, por ejemplo justo después de cobrar una paga extra. Tampoco hace falta esperar a enero para ninguna de las dos versiones: cualquier semana vale como semana 1.

También se puede cambiar la escala sin cambiar la idea. Con los importes doblados (2 €, 4 €, 6 €… hasta 104 €) se reúnen 2.756 €. A la mitad (de 0,50 € a 26 €), 689 €, una buena opción para estudiantes o para quien prefiere probar antes de comprometerse con más.

Otros retos con la misma lógica

Más ambicioso

Los 100 sobres

Cien sobres numerados del 1 al 100. Cada semana se sacan dos al azar y en cada uno se mete la cantidad que marca. En unas cincuenta semanas se han guardado 5.050 €.

Más suave

Los 365 días

Un céntimo el primer día, dos el segundo y así hasta 3,65 € el día 365. Cuesta muy poco cada día y a final de año suma 667,95 €.

Sin cuentas

Las monedas de 2 €

Cada moneda de 2 € que llega en el cambio va directa a la hucha, sin excepciones. No hay cifra fija: depende de cuánto se pague en efectivo, y la sorpresa al abrirla forma parte del juego.

Un ejemplo: el año de Raúl

Raúl empezó el reto el primer lunes del año con una hucha de cristal en la estantería. Hasta el verano casi no lo notó: unos euros por semana que salían del cambio de la compra. En octubre, cuando ya tocaba apartar 40 € cada semana, empezó a costarle reunirlos. En noviembre se le juntaron el seguro del coche y las semanas 44 y 45, y se las saltó.

En lugar de dejarlo, cambió la hucha por una transferencia automática cada lunes y apuntó los 89 € pendientes para pagarlos en enero, cuando ya no tenía semanas del reto que cubrir. Terminó un mes más tarde de lo previsto, pero con los 1.378 € completos. Lo que le salvó no fue tener más dinero, sino no tomarse el fallo como el final.

Dónde va ese dinero mientras se acumula

La versión original se hacía en efectivo, guardado en un bote o una hucha, y a quien le gusta ver el dinero de forma física le sigue funcionando igual de bien. Lo más práctico hoy suele ser un apartado o «bote» de ahorro dentro de la propia app del banco, con una transferencia programada cada semana por el importe que corresponda. Tenerlo separado de la cuenta del día a día ayuda a que ese dinero deje de estar «a mano» y sea más difícil gastarlo sin pensarlo.

Una libreta con una cuadrícula de seguimiento semanal, varias casillas marcadas con un check, un bolígrafo y una taza de café sobre un escritorio de madera
Una cuadrícula sencilla basta para saber siempre en qué semana se va.

Lo que suele hacer que se deje a medias

Finanzas para Todos, el portal de educación financiera del Banco de España y la CNMV, incluye este reto entre los métodos de ahorro más populares y le reconoce una virtud que no se ve en la tabla: mientras se practica, ayuda a tomar conciencia de los propios hábitos de gasto. Lo que más lo hace descarrilar, en cambio, rara vez es el dinero. Suele ser perder la cuenta de en qué semana se iba, y de ahí a abandonarlo hay un paso corto. Por eso funciona tan bien tenerlo apuntado a la vista. También conviene mirar el calendario antes de empezar y señalar las semanas que coinciden con gastos que ya se conocen, como la vuelta al colegio o un seguro anual, para no llevarse sorpresas.

Qué hacer con el dinero una vez reunido

Los 1.378 € de la versión clásica no tienen por qué ir a un sitio concreto, pero suele cundir más dirigirlos a algo pensado de antemano que dejarlos sin destino. Puede servir para arrancar o reforzar un fondo de emergencia, para un gasto que ya se ve venir (una reparación, un viaje, la matrícula de un curso), o como primer empujón para empezar a invertir, si ese dinero no va a hacer falta a corto plazo.

Fuentes consultadas