Amortizar todos los meses
Supongamos que la deuda elegida tiene una cuota obligatoria de 80 €. Con los 100 € disponibles, se destinarían 180 € al mes a esa deuda.
Antes de hacerlo, conviene comprobar que el contrato permita amortizaciones anticipadas, si existe una cantidad mínima, qué comisión puede aplicarse y si el dinero entregado reducirá realmente el capital pendiente.
Esta vía permite avanzar cada mes, pero no todos los créditos admiten aportaciones pequeñas y frecuentes.